|
Introducción “Nuestro PROYECTO EDUCATIVO hoy, en este mundo tan complejo y al mismo tiempo bajo el riesgo de la uniformidad, necesita ser oferta significativa, profética desde el Evangelio”. Se plasma en los principios pedagógicos y metodológicos de la EDUCACIÓN PERSONALIZADA. "Sta. JUANA de LESTONNAC soñó su PROYECTO... ofrecido por testigos”. El centro emisor y receptor de todo el dinamismo educativo del Proyecto Compañía de María, es la persona. Una persona que es única e irrepetible, original en su singularidad, con identidad y nombre propios, hija de Dios y llamada a vivir como hermana de las demás personas, en medio de la sociedad que la rodea. Identidad de la Escuela La Escuela es una de las respuestas institucionales más importantes de la Sociedad, al derecho de toda persona a la EDUCACIÓN. Dentro de la Iglesia, la escuela COMPAÑÍA de MARÍA, es la propuesta educativa forjada por JUANA de LESTONNAC a partir del año 1607, cuando funda en BURDEOS una Congregación religiosa dedicada a la EDUCACIÓN. Las escuelas de la COMPAÑÍA de MARÍA apuntan al crecimiento integral del alumno, desde una concepción cristiana del hombre, de la vida y del mundo. Con una actitud de compromiso activo en la construcción y transformación de la sociedad, desde los valores del EVANGELIO.
Este modelo de educación requiere una COMUNIDAD EDUCATIVA que a través de una participación responsable y efectiva, propicie un clima de libertad y de relaciones fraternas. Un grupo de hombres y mujeres que comparten un mismo PROYECTO EDUCATIVO y unen sus esfuerzos para hacerlo realidad. Objetivos Pedagógicos Personalización:
Desarrollo intelectual:
Apertura a la realidad:
Rasgos Metodológicos De todo lo expresado se desprenden los siguientes rasgos metodológicos. Cabe señalar que los mismos fueron pensados en función de dar respuesta a los destinatarios y considerando a la escuela como promotora de un saber que habilite para afrontar con sabiduría los retos de una nueva civilización.
Cada alumno es en gran parte, el agente de su propio aprendizaje, por lo cual, el docente reduce al mínimo y necesario la información, para ubicarse en el rol de guía, facilitador, orientador. Así consideramos que la apropiación de valores, conocimientos y habilidades, es una tarea preferentemente del alumno. La actitud del docente se expresa, particularmente, en apertura, comprensión y aceptación. Enseñarle al alumno a aprender por sí mismo, para que a través de la enseñanza y la práctica, logre en cierta medida la autodirección y así llegue a ser menos dependiente del docente en sus actividades. Apuntando al desarrollo de la creatividad, es importante favorecer las siguientes actividades:
Promover enfoques de estudio “profundo”, en oposición a enfoques “superficiales”, donde el alumno busque establecer relaciones con lo que ya sabe, intente una interpretación personal y utilice los conocimientos en nuevas situaciones. Educar en la autoevaluación. Tener especialmente en cuenta las formas de evaluación elegidas por el docente, dado que ellas inciden en la modalidad de aprendizaje del alumno. Recomendamos que la evaluación sea: INTEGRAL, PROGRESIVA, GRADUAL, SISTEMATICA Y EDUCATIVA. El docente deberá conocer el nivel de pensamiento de sus alumnos, y favorecer su desarrollo y crecimiento. El educador trabajará sobre los valores, ya que la misión de toda escuela formadora de personas es proponer, dar a conocer, clarificar y ayudar a que los alumnos los descubran; los mismos se proyectarán y traducirán luego en conductas.
Proyección Comunitaria Los objetivos propuestos en el Proyecto Educativo de la COMPAÑÍA de MARÍA, tienen las siguientes líneas transversales:
Perfil del alumno de la COMPAÑÍA de MARÍA Desde nuestra propuesta de EDUCACIÓN INTEGRAL procuramos favorecer el crecimiento y la maduración de los alumnos en todas sus dimensiones:
Los alumnos de la COMPAÑÍA de MARÍA, principales agentes de su propio crecimiento como personas, se comprometen con los objetivos y propuestas de la Institución, siendo testimonio de los siguientes valores y actitudes:
Proyecto de Evaluación Fundamentos: La evaluación tiene por finalidad identificar nudos problemáticos, deficiencias y logros institucionales con la intención de planificar estrategias de recuperación de los problemas, o de consolidación de los logros. No tiene por finalidad responsabilizar por los fracasos a los actores individuales, sino comprometerlos para que el esfuerzo individual se traduzca en un logro colectivo. Exige tener en cuenta los objetivos de la Institución Educativa, los ideales que persigue y los valores que pone en juego. En síntesis, la evaluación es el proceso para valorar si lo “logrado” en función de lo “realizado”, coincide con lo “buscado”. Para poder generar procesos de aprendizaje en los alumnos, la Institución también tiene que pensar cuáles son sus posibilidades de aprender. Es importante que cada uno “registre” aspectos evaluados; que no sean sólo los alumnos quienes deben modificar y aprender, sino y ante todo, la institución misma. Deberá entenderse como reflexión compartida que promueva:
Aspectos Metodológicos: Un aspecto fundamental que acompañará todo el proceso evaluativo será la observación de la realidad, como principio organizador. Se sistematizará el proceso evaluativo a través de los siguientes pasos:
La evaluación a realizarse será de carácter horizontal y vertical:
Por su parte el carácter vertical alude a que:
|
|
||||
|
|||||